Cronopios del mundo: ¡Uníos!

Pelea de Box

Publicado: January 31st, 2010 | Autor: Rex Medina | Archivado bajo: Cuento, Deporte, Escritores, Escritos, Libros, Literatura, Personal | Tags: | Sin comentarios »

¿Me preguntas que sientes antes de entrar al ring? Naturalmente, adrenalina. Es esa pequeña sustancia la que predispone al cuerpo para afrontar los golpes. Luego viene la sensación de estremeciento al no conocer muy bien al oponente que tienes en frente. La pregunta es: ¿Como actuará? ¿Será zurdo? o ¿Toda su potencia vendrá de la derecha? ¿Sabrá esquivar bien? Y entonces sales a la arena. La popularidad esta a medias, por lo que puedes escuchar tu nombre y el de tu oponente cada vez que algun espectador se emociona. Él ya se encuentra parado sobre la lona, esperandote, lanzandote una de las miradas más furiosas que has visto en tu vida. Con esto, te planteas el objetivo de que no te rendirás hasta que lo veas derribado. Ya no es la competencia por el cinturon dorado, ni el titulo mundial. Esta vez es demostrar que puedes vencerle y que harás que se arrepienta de lanzarte esa mirada. Seguramente usarás tu mejor tecnica y tendrás que hacer muchas maniobras y periplos para que ninguno de sus violentos golpes toque tu cara. Puede que sepas tambien que, en algun momento de la pelea, ya no sentiras esa blanda materia que resulta ser la carne, y debido al cansacio puede que sientas que golpeas un material muy similar al cemento. Avanzas, solo oyes los consejos distorsionados de tu entrenador y entras en la lona. El referee se acerca, en 5 minutos comienzan, y decides que pondras todo en este juego porque desde un principio ya apuestas -como en las cartas- que tienes 21. La campana suena, te llevan enmedio y te presentan. La gente sigue gritando. Vuelve a sonar la campana. Levantas las manos, comienzas…


Parte de Viaje -Busqueda.

Publicado: January 22nd, 2010 | Autor: Rex Medina | Archivado bajo: Escritores, Escritos, Gira Rexiana, Libros, Literatura, Personal, Viajes | Tags: , , | Sin comentarios »

¿Encontraría a la Maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo
por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y
olivo que flota sobre el río me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada
se inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces
detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua. Y era tan natural cruzar la
calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la
Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual
era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la
misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el
tubo de dentífrico.
Pero ella no estaría ahora en el puente. Su fina cara de translúcida piel se
asomaría a viejos portales en el ghetto del Marais, quizá estuviera charlando con
una vendedora de papas fritas o comiendo una salchicha caliente en el boulevard
de Sébastopol. De todas maneras subí hasta el puente, y la Maga no estaba.
Ahora la Maga no estaba en mi camino, y aunque conocíamos nuestros
domicilios, cada hueco de nuestras dos habitaciones de falsos estudiantes en
París, cada tarjeta postal abriendo una ventanita Braque o Ghirlandaio o Max
Ernst contra las molduras baratas y los papeles chillones, aun así no nos
buscaríamos en nuestras casas. Preferíamos encontrarnos en el puente, en la
terraza de un café, en un cine-club o agachados junto a un gato en cualquier
patio del barrio latino. Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos
para encontrarnos. Oh Maga, en cada mujer parecida a vos se agolpaba como un
silencio ensordecedor, una pausa filosa y cristalina que acababa por derrumbarse
tristemente, como un paraguas mojado que se cierra. Justamente un paraguas,
Maga, te acordarías quizá de aquel paraguas viejo que sacrificamos en un
barranco del Parc Montsouris, un atardecer helado de marzo. Lo tiramos porque
lo habías encontrado en la Place de la Concorde, ya un poco roto, y lo usaste
muchísimo, sobre todo para meterlo en las costillas de la gente en el metro y en
los autobuses, siempre torpe y distraída y pensando en pájaros pintos o en un
dibujito que hacían dos moscas en el techo del coche, y aquella tarde cayó un
chaparrón y vos quisiste abrir orgullosa tu paraguas cuando entrábamos en el
parque, y en tu mano se armó una catástrofe de relámpagos fríos y nubes negras,
jirones de tela destrozada cayendo entre destellos de varillas desencajadas, y nos
reíamos como locos mientras nos empapábamos, pensando que un paraguas
encontrado en una plaza debía morir dignamente en un parque, no podía entrar
en el ciclo innoble del tacho de basura o del cordón de la vereda; entonces yo lo
arrollé lo mejor posible, lo llevamos hasta lo alto del parque, cerca del puentecito
sobre el ferrocarril, y desde allí lo tiré con todas mis fuerzas al fondo de la
barranca de césped mojado mientras vos proferías un grito donde vagamente
creí reconocer una imprecación de walkyria. Y en el fondo del barranco se
hundió como un barco que sucumbe al agua verde, al agua verde y procelosa, a
la mer qui est plus félonesse en été qu’en hiver, a la ola pérfida, Maga, según
enumeraciones que detallamos largo rato, enamorados de Joinville y del parque,
abrazados y semejantes a árboles mojados o a actores de cine de alguna pésima
película húngara. Y quedó entre el pasto, mínimo y negro, como un insecto
pisoteado. Y no se movía, ninguno de sus resortes se estiraba como antes.
Terminado. Se acabó. Oh Maga, y no estábamos contentos.

Ando en Tlaxcala, y me siento como Oliveira.


Algebra Recreativa

Publicado: July 23rd, 2009 | Autor: Rex Medina | Archivado bajo: Descargas, Libros, Matemáticas | Sin comentarios »

El Algebra recreativa es una parte divertida del algebra. Podria decir que es la que nos enfretamos todos los días y que pasamos por alto. Este libro, de Yakov Perelman, nos ofrece una manera muy buena de ver los problemas y, en caso de que no se te de eso de el planteamiento de problemas algebraicos, te enseña a traducir el lenguaje cotidiano al lenguaje matemático. Lo digo en serio, es un libro muy completo (vienen ecuaciones de primero y segundo grado) el cual, en mis tiempos de la OMI, utilizabamos para nuestros entrenamientos.

El libro se encuentra aqui, para su consulta y descarga.

Una demostración pokemoniana recreativa xD

PD: Hay que darle las gracias a esta página. Realmente su sección de libros de matemáticas viene completa (aunque se agradeceria que tuvieran tambien los libros de Swokowski). Ahi pueden encontrar más material.